POEMA AFECTO 45 (II) - María F. Josefa del Castillo - madre

Al monte de la mirra
he de hacer mi camino,
con tan ligeros pasos
que iguale al cervatillo.

mas ¡ay Dios!, que mi Amado
al huerto ha descendido,
y como árbol de mirra
suda el licor más primo.

De bálsamo es mi Amado,
apretado racimo
de las viñas de Engadi:
el amor le ha cogido.

De su cabeza el pelo,
aunque ella es oro fino,
difusamente baja
de penas a un abismo.

El rigor de la noche
le da color sombrío
y gotas de hielo
le llenan de rocío.

¿Quién pudo hacer, ¡ay Cielo!
temer a mi querido?,
que huye el aliento y quede
en un mortal deliquio.

Rotas las azucenas
de sus labios divinos
mirra amarga destilan
en su color marchitos.

Huye, áquilo; ven, austro,
sopla en el huerto mío;
las eras de las flores
den su olor escogido.

Sopla más favorable
amado vientecillo;
den su olor las aromas,
las rosas y los lirios.

Mas ¡ay!, que si sus luces
de fuego y llamas hizo
hará dejar su aliento
el corazón herido.


Compartir

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter

Tambien puede leer..
EL HERMANO AUSENTE EN LA CENA PASCUAL - Abraham Valdelomar
INTIMA - Pedro Bonifacio Palacios
LA ENEMIGA - Carmen González Huguet
SONRISA SONETEICA AL GATO DE CHESCHIRE - Javier Alvarado
EL PEREGRINO Y LA VELOCIDAD - Alfredo Lavergne
A MISTERIA - Arturo Borja
CONTICINIO - Jorge Ortega
ARCO IRIS - Mario Benedetti

Poemas mas leidos

No es aire lo que respiro... - Concha Méndez
Madrid era... - Luzmaría Jiménez Faro
El fornicio - Gonzalo Rojas
Leteo - Efrén Rebolledo
El impulso - Juan Ramón Jiménez
El mar de siempre - Eugenio Florit
Yo no tengo la culpa de esta lluvia - Carlos Oramas
Lamentacion amorosa y... - Francisco de Quevedo
Arbol del balsamo - Lilian Serpas
Poema desde un caracol - Gabriel García Márquez


DiarioInca.com
© 2007 - 2018
Hecho en Peru