POEMA CANDOR - Julio Flórez Roa

Azul... azul... azul estaba el cielo.
El hálito quemaste del estío
comenzaba a dorar el terciopelo
del prado, en donde se remansa el río.

A lo lejos, el humo de un bohío,
tal de una novia el intocado velo,
se alza hasta perderse en el vacío
con un ondulante y silencioso vuelo.

De pronto me dijiste: —El amor mío
es puro y blando, así como ese río
que rueda allá sobre el lejano suelo—

y me miraste al terminar, tranquila,
con el alma asomada a tu pupila.
Y estaba azul tu alma como el cielo.


Compartir

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter

Tambien puede leer..
NOCTURNOS DE LA VENTANA - Federico García Lorca
SONETO XIII - Garcilaso de la Vega
EL GENERAL EN SU LABERINTO - Gabriel Garcia Marquez
CUERPO (12) - María Auxiliadora Álvarez
SOLAR - Otoniel Guevara
BALADA DEL AMOR - Francisco Villaespesa
MI MADRE - Carilda Oliver Labra
TODA UNA TEMPORADA... - Héctor Urruspuru

Poemas mas leidos

Poemas para caminar bajo un paraguas - Javier Alvarado
Un poema - José Asunción Silva
Los elementos de la noche - José Emilio Pacheco
Imagenes - María Cristina Orantes
La rula - Luciano Castañón
Hudson, invierno - Lourdes Casal
Sueño de sueños - Josefina Plá
Navidad - Fa Claes
Como fallo macias - Juan de Mena
Desde el muelle - Luciano Castañón


DiarioInca.com
© 2007 - 2018
Hecho en Peru