POEMA DE LO QUE HUYE - Luis Benítez

Pensar que Spinoza murió puliendo lentes.
Que Blake se fatigaba en una imprenta
esperando la conversación de ese día con los ángeles.
Que por vivir Baudelaire se humillaba ante su madre.
Que Rimbaud fue silenciado por Rimbaud,
para que este ingenuo me hable de la literatura.
Como si posible fuera otra cosa que inventar
ante otros la forma de lo informe
y cobrar un salario. Qué persuadido está
de lo improbable. Esas palabras
han erigido congresos y simposios
y prestigios y famas quizá más perdurables.
Y en el centro, el errante, de esta cosa mundana,
ese brillo salvaje que por disfraz,
por burlarse o por escapar aun más
del terco intento, ha inventado
también estas criaturas, seguro
ríe en alguno desde el fondo de la sala.
O mira con piedad su simulacro.

Tambien puede leer..

DOTO MI VIDA DE UNA ESPERANZA AGONICA - Humberto Díaz Casanueva
EL TRAGAFUEGO - Françoise Roy
MARIPOSA - Nicolas Guillen
COMO ME PARECERA - Blanca Andreu
LLENO DE RUIDO Y FURIA - Carlos Marzal
CUERPO MELANCOLICO - Jorge Eduardo Eielson
CREDO - José Coronel Urtecho
ESTA SIN ARROGANCIA - Juan Carlos Suñén