POEMA GACELA DE LA TERRIBLE PRESENCIA - Federico García Lorca

Yo quiero que el agua se quede sin cauce.
Yo quiero que el viento se quede sin valles. Quiero que la noche se quede sin ojos
y mi corazón sin la flor del oro. Que los bueyes hablen con las grandes hojas
y que la lombriz se muera de sombra. Que brillen los dientes de la calavera
y los amarillos inunden la seda. Puedo ver el duelo de la noche herida
luchando enroscada con el mediodía. Resisto un ocaso de verde veneno
y los arcos rotos donde sufre el tiempo. Pero no me enseñes tu limpio desnudo
como un negro cactus abierto en los juncos. Déjame en un ansia de oscuros planetas,
¡pero no me enseñes tu cintura fresca!


Compartir

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter

Tambien puede leer..
CANTO VILLANO - Blanca Varela
LAS NUBES - Aristofanes
AMARRADO AL DURO BANCO - Luis de Góngora
USHANAN JAMPI - Enrique Lopez Albujar
CLEMENCIA - Ignacio Manuel Altamirano
A TUS PIES - Pedro Bonifacio Palacios
TEODORINDA - Carlos Pezoa Véliz
SOCRATISMO - Humberto Mello

Poemas mas leidos

Y mirarse a los ojos - Luis García Montero
Rima lxxiv - Gustavo Adolfo Bécquer
Muerto de amor - Rafael de Leon
La retama (i) - Andrés Sánchez Robayna
En esta hora apaciguada y dulce - Carlota Caulfield
Desolacion absurda - Julio Herrera y Reissig
Saludo matutino - Fa Claes
Cantar de amor (3) - Miguel Ángel Gómez
A una rosa - Sor Juana Ines de la Cruz
El niño y la luna - Mariano Brull


DiarioInca.com
© 2007 - 2018
Hecho en Peru