POEMA LAS MANOS EN LA CINTURA - Alfredo Lavergne

Adánicos y eváticas o ¿evánicas?
Se privan de sus fronteras
Y contemplan la fanfarria Lo que la ciudad arrastra
Les ocurre sin motivo sobrenatural
Ni por amaneceres tibios en invierno
O porque a veces
En verano despiertan bajo techo fresco.
Pero cuando cae la noche a sus manos Dudan
Entre la prosa El verso de la vieja Babilonia
Y el borrador terrenal del derecho al placer.