POEMA MALAGUEÑA - Federico García Lorca

La muerte
entra y sale
de la taberna. Pasan caballos negros
y gente siniestra
por los hondos caminos
de la guitarra. Y hay un olor a sal
y a sangre de hembra,
en los nardos febriles
de la marina. La muerte
entra y sale,
y sale y entra
la muerte
de la taberna.