a Manolo Belzunce



En este espacio quedó el dolor citado,
en esta misma arruga
cultivó la muerte su itinerario.

Aquel cuadro pertenece al Suicidio,
el famoso pintor
que vivió en tantos estados.

Si miran a la derecha
encontrarán la cocina del pánico:
un ojo donde arden almanaques
encendidos por un fuego incontrolado.

A la izquierda de aquellos disfraces,
sobre esa sarcófago de papeles
yace un poeta embalsamado,
su notoriedad se debe a
una extensa obra alegórica
(la “Historia de los Gusanos”)

cuyos primeros versos decían:

“En este planeta queda el dolor citado,
en este mismo museo
cultiva la muerte su itinerario”...