POEMA SONETO XXVI - Garcilaso de la Vega

Echado está por tierra el fundamento
que mi vivir cansado sostenía.
¡Oh cuánto bien se acaba en solo un día!
¡Oh cuántas esperanzas lleva el viento!

¡Oh cuán ocioso está mi pensamiento
cuando se ocupa en bien de cosa mía!
A mi esperanza, así como a baldía,
mil veces la castiga mi tormento.

Las más veces me entrego, otras resisto
con tal furor, con una fuerza nueva,
que un monte puesto encima rompería.

Aquéste es el deseo que me lleva,
a que desee tornar a ver un día
a quien fuera mejor nunca haber visto.


Compartir

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter

Tambien puede leer..
A UN RUISEÑOR - José de Espronceda
Y EL REPTIL ERA MUJER... - Lucero Alanís de Gurrola
SERENATA - Manuel Scorza
HACIENDO EL AMOR A UN ANGEL - Juan Daniel Perrotta
PARA DEDICAR
EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO - Viktor Frankl
EVOCACION PARA ENTRAR EN LOS OJOS DE EMMA BOVARY - Javier Alvarado
LABERINTO - Hilario Barrero

Poemas mas leidos

Reincidencia en el asombro - Jenaro Talens
La ofrenda - Gabriel Zaid
La mano en libertad - Eduardo Lizalde
Ifigenia cruel - Alfonso Reyes
Criticas de miedo - Armando Uribe Arce
Presencia - Eliodoro Aillón Terán
El conde de villamediana (los toros) - Duque de Rivas
Cancion rota - Carmen Martín Gaite
Oda v - Fray Luis de León
ã‰rase una vez - Leopoldo María Panero


DiarioInca.com
© 2007 - 2018
Hecho en Peru