Poemas de Amor



YA VENGO CON EL VOTO Y LA CADENA - Lope de Vega
la mayor coluna y basa
cuelgue de horror y de escarmiento llena.

Aquí la vela y la rompida entena

PALOMA QUE NO SE INMUTA - José de Jesús Martínez
oh hija de la gran puta.
Bella, perfecta, absoluta
pero altanera paloma.
Con su mirada me doma

SOLO EN SUEÑOS - Jaime Sabines
s horas, cuando cierro puertas
detrás de mí.
¡Con qué desprecio he visto a los que sueñan,
y ahora estoy

ELEGIA DE UN AZUL IMPOSIBLE - Porfirio Barba Jacob
s crepúsculos—,
y era como las teresitas: azul crepuscular.
Nuestro amor semejaba paloma de la aldea,

DESIERTO - Vicente Aleixandre
Viva.
Ese camino, esa ilusión es neta.
Presión que sueña que la muerte miente.
Muerte, oh vida, te

ODA A LA TRISTEZA - Pablo Neruda
,
rata descalabrada,
esqueleto de perra:
Aquí no entras.
No pasa.
Ándate.
Vuel

LA ROSA DEL JARDINERO - Hermanos Quintero
era, a su borde asomada
una rosa inmaculada
de un rosal.

Era un viejo jardinero
que 

SONETOS BIBLICOS (II) SULAMITA - Concha Urquiza
hallada,
Diréis que me he perdido,
Que andando

EN EL REINO DE LOS ESPEJOS CURVOS - Gustavo Pereira
tendibles sus razones. Por más alta que sea su frecuencia, éste las amortigua, las desvanece, las aniquila, como hace co

POEMA TERCERO - Eunice Odio
yen donde mi alma suavemente golpea.
A mi lado,
como un piano de plata profunda
parpadea tu voz,

LA BELLA DE LOS LUNARES - Abu Ahmad ben Hayyun
to de fundirse, con sólo nombrarla.
Pero tenía las dos mejillas –blancas como el alcanfor- puntuadas de
al

Y TODAS LAS COSAS QUE A MI AMOR CONTEMPLABAN... - Homero Aridjis
se asomaron en ella

Y todos los seres que en el tiempo eran árboles
abrieron sus pestañas a los fr

MASA - Cesar Vallejo
él un hombre
y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Se le ac

TESTAMENTO DE OTOÑO - Pablo Neruda
Entre morir y no morir
me decidí por la guitarra
y en esta intensa profesión


CHANSON - Juan Antonio Vasco
Luciana como quien dice luciérnaga o luz de ciénaga

Ojalá te hubieras venido a América


20 - Pablo Neruda
ibir, por ejemplo: "La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noch

LA REINA - Raúl Gustavo Aguirre
del día.

Sin ti mis fuegos nada queman
Sin ti mis signos nada indican
Sin ti mis construcci

EL ARMA QUE TE DI PRONTO LA USASTE - Antonio Gala
/> Hoy te reclamo el arma, otra vez mía,
y el corazón en el que la clavaste.

Si en tu poder y fu

CODICE DEL OLVIDO - Aurora Reyes
, de humo.
Acá, desde la tierra —piel amada—
descubrí los espejos de opuestas diagonales
en la geom

EN EL FRIO DE TU SONRISA - María Monvel
rne se me eriza
cuando pienso en aquel amor !.

Veinte años apenas los míos.
¡Pudiste haberm