Poemas de ÁNGELES CARBAJAL


A veces
A veces nada ocurre y todo pasa,
y la vida es
débil música
mojada por la lluvia

Ajuste de cuentas
Reconozco, alma mía, tu candidez.
Sé que malherida mientes
detrás de una sonrisa
por no devolverle al mundo

Algunas tardes de domingo tienen los ojos tristes
Algunas tardes de domingo tienen
los ojos tristes.
Es como si en ellas
se hubiera detenido la vida para siempre.

ãšltimos auxilios
Al final caemos solitarios
junto a otros solitarios.
Sobre el puente levadizo de la noche
cruza la luna y parece esconder

Debajo corre el agua
Bajo los playeros las mismas rocas,
cubiertas de pétalos y ramas;
desde ellas asciendes y me alcanzas,
oscura hiedra de las tardes perdidas.

Detras de la palabra nada
Detrás de la palabra nada
miro la blancura
de esta playa alargándose
como un bello animal dormido

Distraida felicidad
Es el vaivén cíe la ciudad
amigable escaparate
de una vida que parece lo que es;
suave roce de ricas telas,

Dos lugares en el mundo
Sobre la mesa varias fotografías de Taliesin West,
casa, taller y escuela hecha de lonas,
madera pintada y piedra sin pulir, y
desde su dilatado espacio horizontal

El lugar de la dicha
Se vuelve al lugar de la dicha
para saber que fue cierta,
que mienten las pupilas rotas de febrero,
el miedo en el reloj;

En el camino
Todo queda en el camino:
los brazos abiertos
y este no ir a parte alguna;
todas las inútiles preguntas,

En la historia del fracaso siempre hay una carta que nunca llega
Todavía recuerdo tu mirada fija
y no 1a entiendo, ni sé qué decir
de aquella primavera
sitiada por los besos.

En la rama de un cerezo
Qué importa que no me quieras;
en la rama de un cerezo
la primavera se deja
tocar el cor

Estilo
Me cuentan que te vieron,
que llevabas un traje sastre,
un traje estilo en la edad
del remordimiento.

Estos fragiles instantes
Recuerda: estos frágiles instantes
que caminan hacia el olvido
no son la vida, somos nosotros.
Ella seguirá distante,

Extraño despertar
Extraño despertar.
Abro el armario y encuentro
la toalla de aquella lluvia
de verano contigo.

Fui
Fui un loco enamorado,
pero un día atendí a razones
y ahora soy
la sombra airada

Insomnio
Noche más allá de la noche,
cuando las palabras
no escriben el poema,
y el poema sin palabras

Jardins du luxembourg
De un azul cielo, y leve, y perezoso,
pasean al atardecer, entre el día y la noche
como entre dos delicadezas.
Sonríen mientras leen, y en sus pupilas

La primera palabra de tu regreso
Volveremos a subir '
los peldaños granates de las tardes.
Pero antes, deja que se vaya
todo lo que te abandonó o abandonaste

La soledad no sabe
La soledad no sabe
tomar decisiones por su cuenta,
llegar a un acuerdo, por ejemplo,
con su legítima tristeza.

La sombra de otros dias
Pero, ¿alguien ha existido alguna vez
que no se retorciera de dolor por la dicha pasada?
John Keats


La tierra prometida
Fue corto el viaje:
un instante, una eternidad, un mundo;
la vida entera.
Alguien me acompañaba

Los ojos mas dulces de la tierra
Desengañémonos:
aquellos que más nos quieren
no nos convienen nunca.
Acaban siempre

Maleficio
La arena de otra orilla,
la noche de otro cielo,
una silenciosa madrugada
con el mar al fondo

Mi casa
Margaritas, petunias, geranios,
vacas, grillos, cordeles, cestos,
mariquitas de Dios, maíz, telas de araña.
Las golondrinas dibujan

Poetica
Tal vez tengas razón
y sea una tonta manía
la de intentar convencer a las palabras
para que escriban juntas un poema

Que extraña toda esa gente
Qué extraña toda esa gente.
Llenan los comercios, las calles, las oficinas,
amables, bien vestidos, sonrientes.


Razones
Porque ya no sufro
ni sueño
con ella.
Porque tantas veces nunca,

Resaca
Mis resacas, amigos,
nunca fueron de alcohol,
sólo de desesperanza y de tristeza.


Solo un recuerdo
Salí del hotel, tomé un taxi,
tuve que huir con helada locura
de la ciudad que amaba.
No volverían a detenerse en ella

Tarde de julio
Tu carta se quedó inacabada
en el último renglón de la melancolía.

Llueve.

Tu
Hoy de nuevo he buscado
la mesa de un café
para leer,
para escribir este poema,

Tu casa
Tu casa aparece en mi sueño.
Un aire pequeño habita sus rincones
y a veces se duerme
y parece que no está.

Tu, otra vez
Que no hayas existido,
que no existas,
que no hayas de existir jamás,
nada importa;

Un enamorado importuno presenta sus excusas
No fue mi intención,
disculpa.
No se elige el amor,
es como una marea...

Un espacio para ti
Habrá un día en mi vida
un espacio para ti al que siempre
podrás volver sin que te haga daño;
allí donde yo te haya olvidado

Una gota de agua
Una gota de agua sobre un cristal se vuelve a veces
un borroso círculo de polvo. Yo no quiero que esta
lágrima -y por eso me la trago
se convierta en otra

Viejos amigos
En la calle tomada por el frío
y por los compradores de regalos
cruzamos unas palabras que me recuerdan
días de paciencia y desventura.

Vivir
Vuelve a tu memoria
aquella aldea de humo, su cabello,
y el rumor de la brisa entre las ramas.
Fue un día feliz.

Volver
Sin saber por qué, has vuelto,
y miras la tarde soleada: la misma enredadera verde,
las flores junto al muro, la verja de hierro carcomido,
el amarillo pálido de la pared gastada.

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