Poemas de Efraín Bartolomé


Ala del sur
La gran selva dormida:
gritos bramar de monos
crujir de ramas leves
y un silencio magnífico después

Ala que no vuela
Para Gertrude Duby




Cartas desde bonampak
Para Balam, mi hijo


I

Casa de los monos
Para qué hablar
del guayacán que guarda la fatiga
o del tambor de cedro donde el hachero toca


Cicatriz de aire
Descorro las cortinas de la noche
y entra el rumor de Tuxtla hasta el cuarto de hotel
donde
          como una cicatriz del aire

Cielo y tierra
Y las aguas de Arriba amaron a las de Abajo
y eran las aguas de Abajo femeninas
y las de Arriba masculinas...


Corte de cafe
I


Miro la masa verde desde el aire

Donde habla la ceniza
Don Juán Ballinas (1842-1905),
primer explorador de la selva lacandona,


El agua desdichada
Todo quiere ser agua
Quiere licuarse la montaña entera

Las atalayas hunden en el río sus leves pies calcáreos

El caldito
Cuando el Fuego ama al Agua,
y la acaricia, la enciende y la calienta hasta la ebullición,
nace un producto nuevo
que integra a los amantes en alquímica unión

El oro mas pulido
Cada vez que le descubro a mi mujer un gran poeta
y la convenzo con mi entusiasmo y mi memoria y mi alegría
y ella lo lee y lo nombra y lo disfruta
arde mi corazón con unos celos

El poeta revela a las criaturas el nombre de su amada
Toda la página del cielo para poner un Nombre
Todas las palomas traspasando la niebla matinal para erigir un sueño

Despierten cúpulas somnolientas de la Ciudad

Elegia frente al rio
Las once de la noche
y el trópico descansa de un combate feroz contra sí mismo

Vuelan nocturnas mariposas torpes

Epitafio
Del repecho más alto del acantilado que fue
se despeñó hasta el fondo de sí mismo.
Tardó toda su vida cayendo.
Ya l

Fuego en voz alta para encender la primavera
Vibro
Estoy cantando
Ilumino la oscuridad cantando
De la fruta ligeramente amarga del corazón

Heridas entre el cuarto menguante y la luna negra
¿Quién es el muerto en traje de bodas de este día?




Imagenes dispersas bajo la luna llena
He sido siempre un hijo de la Luna.
Siempre vi, desde niño, las Lunas
más hermosas: la enorme Luna en llamas de Ocosingo

Invocacion
Lengua de mis abuelos          habla por mí

No me dejes mentir


Oracion en la entraña quemada de un sabino
Éste es mi territorio más secreto: he amado a la Diosa. Fui Acteón y soy el corzo ya. Huyo entre matorrales y mi propia manada me persigue: hiere mi amante piel. Con ladridos aún, pero mi entraña sabe

Trozos de sol
La tempestad ha comenzado a grabar su nombre sobre el polvo.

Tengo hambre, tengo dolor, tengo tristeza,
tengo un deseo profundo de confundirme con el mar,

Tzintzuntzan (vision desde las yacatas)
Este íntimo tono de plácida dulzura
en que la luz deambula
desnuda
por la

Valle de ocosingo
I

El peso del silencio


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