Poemas de FEDERICO GARCIA LORCA


Agua, ¿dónde vas?
erico Garcia Lorca -

Agua, ¿dónde vas?
Riyendo voy por el río
a las orillas del mar.

La cogida y la muerte
rico García Lorca -

A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana

A federico garcía lorca
ael Alberti -

Sal tú, bebiendo campos y ciudades,
en largo ciervo de agua convertido,
hacia el mar de las albas claridades,

Adam
erico García Lorca -

Árbol de Sangre riega la mañana
por donde gime la recién parida.
Su voz deja cristales en la herida

Alba
rico García Lorca -

Mi corazón oprimido
Siente junto a la alborada
El dolor de sus amores

Alma ausente
rico Garcia Lorca -

No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce tu recuerdo mudo

Anda jaleo
Yo me arrimé a un pino verde
por ver si la divisaba,
y sólo divisé el polvo
del coche que la llevaba.

ãrbol de canciã³n
Caña de voz y gesto,
una vez y otra vez
tiembla sin esperanza
en el aire de ayer. La niña suspirando

árbol de canción
erico García Lorca -

Caña de voz y gesto,
una vez y otra vez
tiembla sin esperanza

Arbole arbole
Arbolé, arbolé
seco y verdé. La niña del bello rostro
está cogiendo aceituna.
El viento, galán de torres,

Arqueros
Los arqueros oscuros
a Sevilla se acercan. Guadalquivir abierto. Anchos sombreros grises,
largas capas lentas. ¡Ay, Guadalquivir! Vienen de los remotos
países de la pena. G

Baile
rico García Lorca -

La Carmen está bailando
por las calles de Sevilla.
Tiene blancos los cabellos

Balada de la placeta
Cantan los niños
En la noche quieta:
¡Arroyo claro,
Fuente serena! LOS NIÑOS ¿Qué tiene tu divino

Balada de un dia de julio
Esquilones de plata
Llevan los bueyes. —¿Dónde vas, niña mía,
De sol y nieve? —Voy a las margaritas
Del prado verde. —El prado está muy lejos

Balada interior
El corazón,
Que tenía en la escuela
Donde estuvo pintada
La cartilla primera,

Baladilla de los tres ríos
erico García Lorca -

El río Guadalquivir
va entre naranjos y olivos.
Los dos ríos de Granada

Cafe cantante
Lámparas de cristal
y espejos verdes. Sobre el tablado oscuro,
la Parrala sostiene
una conversación

Campana
En la torre
amarilla,
dobla una campana. Sobre el viento
amarillo,

Cancion china en europa
La señorita
del abanico,
va por el puente
del fresco río. Los caballeros

Cancion de cuna
Ya te vemos dormida.
Tu barca es de madera por la orilla. Blanca princesa de nunca.
¡Duerme por la noche oscura!
Cuerpo y tierra de nieve.

Cancion de jinete
En la luna negra
de los bandoleros,
cantan las espuelas. Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto? ...Las duras espuelas

Cancion del mariquita
El mariquita se peina
en su peinador de seda. Los vecinos se sonríen
en sus ventanas postreras. El mariquita organiza
los bucles de su cabeza. Por los patios gritan loros,

Cancion primaveral
I Salen los niños alegres
De la escuela,
Poniendo en el aire tibio
Del abril, canciones tiernas.

Casi oda a federico garcia lorca
Nuestras ciudades enloquecieron con sus guadañas
el humo asfixia a los maricas los peones las pitonisas
los rascacielos los callejones la caravana de gitanos
en el éxodo de los

Casida de la mano imposible
Yo no quiero más que una mano;
una mano herida, si es posible.
Yo no quiero más que una mano
aunque pase mil noches sin lecho. Sería un pálido lirio de cal.

Casida de la muchacha dorada
La muchacha dorada
se bañaba en el agua
y el agua se doraba. Las algas y las ramas
en sombra la asombraban

Casida de la mujer tendida
Verte desnuda es recordar la Tierra.
La Tierra lisa, limpia de caballos.
La Tierra sin un junco, forma pura
cerrada al porvenir: confín de plata. Verte desnuda es comprender el ans

Casida de la rosa
La rosa
no buscaba la aurora:
Casi eterna en su ramo
buscaba otra cosa. La rosa

Casida de las palomas oscuras
Por las ramas del laurel
vi dos palomas oscuras.
La una era el sol,
la otra la luna.

Casida del herido por el agua
Quiero bajar al pozo
quiero subir los muros de Granada
para mirar el corazón pasado
por el punzón oscuro de las aguas. El niño herido gemía

Casida del llanto
erico García Lorca -

He cerrado mi balcón
porque no quiero oír el llanto
pero por detrás de los grises muros

Casida del sueño al aire libre
Flor de jazmín y toro degollado.
Pavimento infinito. Mapa. Sala. Arpa. Alba.
La niña finge un toro de jazmines
y el toro es un sangriento crepúsculo que brama. Si el cielo fuera un

Cazador
rico García Lorca -

¡Alto pinar!
Cuatro palomas por el aire van.


Cipres
Ciprés.
(Agua estancada.) Chopo
(Agua cristalina.) Mimbre.
(Agua profunda.) Corazón.

Ciudad sin sueño
rico García Lorca -

No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie.
No duerme nadie.
Las criaturas de la luna huelen y rondan sus cabañas.

Crucifixion
La luna pudo detenerse al fin por la curva blanquísima de los caballos.
Un rayo de luz violeta que se escapaba de la herida
proyectó en el cielo el instante de la circuncisión de un niño m

Cuatro baladas amarillas
I En lo alto de aquel monte
hay un arbolillo verde. Pastor que vas,
pastor que vienes. Olivares soñolientos
bajan al llano caliente. Pastor que vas,

Cuerpo presente
La piedra es una frente donde los sueños gimen
sin tener agua curva ni cipreses helados,
La piedra es una espalda para llevar al tiempo
con árboles de lágrimas y cintas y planetas.

Danza da lua en santiago
¡Fita aquel branco galán,
olla seu transido corpo! É a lúa que baila
na Quintana dos mortos. Fita seu corpo transido,
negro de somas e lobos. Nai: A lúa está bailando

Danza de la muerte
El Mascarón. ¡Mirad el mascarón!
¡Cómo viene del África a New York! Se fueron los árboles de la pimienta,
los pequeños botones de fósforo.
Se fueron los camellos de carne desgarrad

De otro modo
La hoguera pone al campo de la tarde,
unas astas de ciervo enfurecido.
Todo el valle se tiende. Por sus lomos,
caracolea el vientecillo. El aire cristaliza bajo el humo.

Debussy
Mi sombra va silenciosa
por el agua de la acecia. Por mi sombra están las ranas
privadas de las estrellas. La sombra manda a mi cuerpo
reflejos de cosas quietas. Mi sombra va c

Deseo
Sólo tu corazón caliente,
Y nada más. Mi paraíso, un campo
Sin ruiseñor
Ni liras,

Despedida
Si muero,
dejad el balcón abierto. El niño come naranjas.
(Desde mi balcón lo veo). El segador siega el trigo.
(Desde mi balcón lo siento). ¡Si muero,

El amor duerme en el pecho de poeta
rico Garcia Lorca -

Tú nunca entenderás lo que te quiero
porque duermes en mí y estás dormido.
Yo te oculto llorando, perseguido

El cafe de chinitas
1 En el café de Chinitas
dijo Paquiro a su hermano:
«Soy más valiente que tú,
más torero y más gitano». 2 En el café de Chinitas

El diamante
El diamante de una estrella
Ha rayado el hondo cielo,
Pájaro de luz que quiere
Escapar del universo

El lagarto esta llorando
El lagarto está llorando.
La lagarta está llorando. El lagarto y la lagarta
con delantalitos blancos. Han perdido sin querer
su anillo de desposados. ¡Ay, su anillito de plomo,

El paso de la siguiriya
Entre mariposas negras
va una muchacha morena
junto a una blanca serpiente
de niebla. Tierra de luz,

El poeta pide a su amor que le escriba
erico García Lorca -

Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,

El rey de harlem
Con una cuchara
arrancaba los ojos a los cocodrilos
y golpeaba el trasero de los monos.
Con una cuchara. Fuego de siempre dormía en los pedernales,

El silencio
Oye, hijo mío, el silencio.
Es un silencio ondulado,
un silencio,
donde resbalan valles y ecos

En el instituto y en la universidad
La primera vez
no te conocí.
La segunda, sí. Dime
si el aire te lo dice.

Encuentro
Ni tú ni yo estamos
en disposición
de encontrarnos.
Tú... por lo que ya sabes.

Es verdad
rico García Lorca -

¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!


Falsete
¡Ay, petenera gitana!
¡Yayay petenera!
Tu entierro no tuvo niñas
buenas.

Federico garcia lorca
A lo oscuro corrías
de los bosques, huyendo.
Se llevaba tu sombra la mañana
herida por el fuego,

Federico garcia lorca
'Flota sin ti la madrugada'


Río español sanguinolento riega,

Gacela de la huida
Me he perdido muchas veces por el mar
con el oído lleno de flores recién cortadas.
Con la lengua llena de amor y de agonía
muchas veces me he perdido por el mar,

Gacela de la raiz amarga
Hay una raíz amarga
y un mundo de mil terrazas. Ni la mano más pequeña
quiebra la puerta de agua. ¿Dónde vas? ¿adónde? ¿dónde?
Hay un cielo de mil ventanas

Gacela de la terrible presencia
Yo quiero que el agua se quede sin cauce.
Yo quiero que el viento se quede sin valles. Quiero que la noche se quede sin ojos
y mi corazón sin la flor del oro. Que los bueyes hablen con

Gacela del amor con cien años
Suben por la calle
los cuatro galanes. Ay, ay, ay, ay. Por la calle abajo
van los tres galanes. Ay, ay, ay. Se ciñen el talle
esos dos galanes. Ay, ay. ¡Cómo vuelve el ro

Gacela del amor desesperado
La noche no quiere venir
para que tú no vengas
ni yo pueda ir. Pero yo iré
aunque un sol de alacranes me coma la sien.

Gacela del amor imprevisto
Nadie comprendía el perfume
de la oscura magnolia de tu vientre.
Nadie sabía que martirizabas
un colibrí de amor entre los dientes. Mil caballitos persas se dormían

Gacela del amor maravilloso
Con todo el yeso
de los malos campos
eras junco de amor, jazmín mojado. Con sur y llama
de los malos cielos

Gacela del amor que no se deja ver
Solamente por oír
la campana de la Vela
te puse una corona de verbena. Granada era una luna
ahogada entre las yedras. Solamente por oír

Gacela del mercado matutino
Por el arco de Elvira
quiero verte pasar
Para saber tu nombre
y ponerme a llorar. ¿Qué luna gris de las nueve

Gacela del niño muerto
Todas las tardes en Granada,
todas las tardes se muere un niño.
Todas las tardes el agua se sienta
a conversar con sus amigos. Los muertos llevan alas de musgo.

Gloria: oro, incienso y mirra
Fresquísimas violas.
Bandadas de rubores levantados
por este don de lágrimas que enlaza
la muchedumbre de las viejecillas

Grito hacia roma
Manzanas levemente heridas
por finos espadines de plata,
nubes rasgadas por una mano de coral
que lleva en el dorso una almendra de fuego,

Idilio
rico Garcia Lorca -

Tú querías que yo te dijera
el secreto de la primavera.
Y yo soy para el secreto

In memoriam
Dulce chopo,
Dulce chopo,
Te has puesto
De oro.

Juan ramon jimenez
En el blanco infinito,
nieve, nardo y salina,
perdió su fantasía. El color blanco, anda,
sobre una muda alfombra

La casada infiel
rico García Lorca -

Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.

La lola
Amparo
¡qué sola estás en tu casa
vestida de blanco! (Ecuador entre el jazmín
y el nardo). Oyes los maravillosos

La luna asoma
Cuando sale la luna
se pierden las campanas
y aparecen las sendas
impenetrables.

La monja gitana
Silencio de cal y mirto.
Malvas en las hierbas finas.
La monja borda alhelíes
sobre una tela pajiza.

La sangre derramada
¡Que no quiero verla! Dile a la luna que venga,
que no quiero ver la sangre
de Ignacio sobre la arena. ¡Que no quiero verla! La luna de par en par.
Caballo de nubes quietas,

La solea
Vestida con mantos negros
piensa que el mundo es chiquito
y el corazón es inmenso. Vestida con mantos negros. Piensa que el suspiro tierno
y el grito, desaparecen

La tarara
La Tarara, sí;
la tarara, no;
la Tarara, niña,
que la he visto yo. Lleva la Tarara

Lamentacion de la muerte
Sobre el cielo negro,
culebrinas amarillas. Vine a este mundo con ojos
y me voy sin ellos.
¡Señor del mayor dolor!

Las morillas de jaen
Tres moricas me enamoran
en Jaén:
Axa y Fátima y Marién. Tres moricas tan garridas
iban a coger olivas,

Las seis cuerdas
La guitarra,
hace llorar a los sueños.
El sollozo de las almas
perdidas,

Las tres hojas
1 Debajo de la hoja
de la verbena
tengo a mi amante malo.
¡Jesús, qué pena! 2 Debajo de la hoja

Los cuatro muleros
1 De los cuatro muleros
que van al campo,
el de la mula torda,
moreno y alto. 2 De los cuatro muleros

Los encuentros de un caracol aventurero
Hay dulzura infantil
En la mañana quieta.
Los árboles extienden
Sus brazos a la tierra.

Los mozos de monleon
Los mozos de Monleón
se fueron a arar temprano,
ay, ay, para ir a la corrida,
y remudar con despacio,

Los pelegrinitos
Hacia Roma caminan
dos pelegrinos,
a que los case el Papa,
mamita,

Los reyes de la baraja
rico Garcia Lorca -

Si tu madre quiere un rey,
la baraja tiene cuatro:
rey de oros, rey de copas,

Madrigal
Yo te miré a los ojos
cuando era niño y bueno.
Tus manos me rozaron
Y me diste un beso. (Los relojes llevan la misma cadencia,

Madrigal a cibda de santiago
Chove en Santiago
meu doce amor.
Camelia branca do ar
brila entebrecida ô sol. Chove en Santiago

Malagueña
La muerte
entra y sale
de la taberna. Pasan caballos negros
y gente siniestra

Malestar y noche
erico García Lorca -

Abejaruco.
En tus árboles oscuros.
Noche de cielo balbuciente

Memento
Cuando yo me muera,
enterradme con mi guitarra
bajo la arena. Cuando yo me muera,
entre los naranjos

Muerte
¡Qué esfuerzo!
¡Qué esfuerzo del caballo por ser perro!
¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina!
¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja!

Muerte de antoñito el camborio
Voces de muerte sonaron
cerca del Guadalquivir.
Voces antiguas que cercan
voz de clavel varonil.

Muerte de la petenera
En la casa blanca, muere
la perdición de los hombres. Cien jacas caracolean.
Sus jinetes están muertos. Bajo las estremecidas
estrellas de los velones,

Muerto de amor
erico García Lorca -

¿Qué es aquello que reluce
por los altos corredores?
Cierra la puerta, hijo mío,

Nacimiento de cristo
Un pastor pide teta por la nieve que ondula
blancos perros tendidos entre linternas sordas.
El Cristito de barro se ha partido los dedos
en los tilos eternos de la madera rota. ¡Ya

Nana
Duérmete, niñito mío,
que tu madre no está en casa;
que se la llevó la Virgen
de compañera a su

Nana de sevilla
Este galapaguito
no tiene mare;
lo parió una gitana,
lo echó a la calle.

New york
Debajo de las multiplicaciones
hay una gota de sangre de pato.
Debajo de las divisiones
hay una gota de sangre de marinero.

Noche
Cirio, candil,
farol y luciérnaga. La constelación
de la saeta. Ventanitas de oro
tiemblan,

Nocturnos de la ventana
1 Alta va la luna.
Bajo corre el viento. (Mis largas miradas,
exploran el cielo.) Luna sobre el agua.
Luna bajo el viento. (Mis cortas miradas,

Oda a salvador dali
Una rosa en el alto jardín que tú deseas.
Una rueda en la pura sintaxis del acero.
Desnuda la montaña de niebla impresionista.
Los grises oteando sus balaustradas últimas. Los pint

Oda a walt whitman
Por el East River y el Bronx
los muchachos cantan enseñando sus cinturas,
con la rueda, el aceite, el cuero y el martillo.
Noventa mil mineros sacaban la plata de las rocas

Paisaje
El campo
de olivos
se abre y se cierra
como un abanico.

Paisaje con dos tumbas y un perro asirio
rico García Lorca -

Amigo,
levántate para que oigas aullar
al perro asirio.

Paso
Virgen con miriñaque,
virgen de Soledad,
abierta como un inmenso
tulipán. En tu barco de luces

Pequeño poema infinito
Equivocar el camino
es llegar a la nieve
y llegar a la nieve
es pacer durante veinte siglos las hierbas de los cementerios. Equivocar el camino

Pequeño vals vienes
En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana

Poema de la saeta: sevilla
Sevilla es una torre
llena de arqueros finos. Sevilla para herir.
Córdoba para morir. Una ciudad que acecha
largos ritmos,

Poema de la siguiriya gitana. la guitarra
Empieza el llanto
de la guitarra.
Se rompen las copas
de la madrugada.

Preciosa y el aire
Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene
por un anfibio sendero
de cristales y laureles.

Prendimiento de antoñito el camborio...
Antonio Torres Heredia,
hijo y nieto de Camborios,
con una vara de mimbre
va a Sevilla a ver los toros.

Pueblo
Sobre el monte pelado
un calvario.
Agua clara
y olivos centenarios.

Quiero llorar mi pena
erico Garcia Lorca -

Quiero llorar mi pena y te lo digo
para que tú me quieras
y me lloresen un anochecer de ruiseñores,

Remansillo
Me miré en tus ojos
pensando en tu alma. Adelfa blanca. Me miré en tus ojos
pensando en tu boca. Adelfa roja. Me miré en tus ojos.
¡Pero estabas muerta! Adelfa n

Remanso, cancion final
Ya viene la noche. Golpean rayos de luna
sobre el yunque de la tarde. Ya viene la noche. Un árbol grande se abriga
con palabras de cantares. Ya viene la noche. Si tú vinieras a v

Retrato de silverio franconetti
Entre italiano
y flamenco,
¿cómo cantaría
aquel Silverio?

Reyerta
En la mitad del barranco
las navajas de Albacete,
bellas de sangre contraria,
relucen como los peces.

Romance de don boyso
Camina Don Boyso
mañanita fría
a tierra de moros
a buscar amiga.

Romance de la guardia civil española
Los caballos negros son.
Las herraduras son negras.
Sobre las capas relucen
manchas de tinta y de cera.

Romance de la luna
La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando. En el aire conmovido

Romance de la pena negra
Las piquetas de los gallos
cavan buscando la aurora,
cuando por el monte oscuro
baja Soledad Montoya.

Romance del emplazado
¡Mi soledad sin descanso!
Ojos chicos de mi cuerpo
y grandes de mi caballo,
no se cierran por la noche

Romance historico i
Por la calle brinca y corre
caballo de larga cola,
mientras juegan o dormitan
viejos soldados de Roma.

Romance sonambulo
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.

San gabriel
I Un bello niño de junco,
anchos hombros, fino talle,
piel de nocturna manzana,
boca triste y ojos grandes,

San miguel
Se ven desde las barandas,
por el monte, monte, monte,
mulos y sombras de mulos
cargados de girasoles. Sus ojos en las umbrías

San rafael
I Coches cerrados llegaban
a las orillas de juncos
donde las ondas alisan
romano torso desnudo.

Serenata
Por las orillas del río
se está la noche mojando
y en los pechos de Lolita
se mueren de amor los ramos. Se mueren de amor los ramos. La noche canta desnuda

Sevillanas del siglo xviii
1 ¡Viva Sevilla!
Llevan las sevillanas
en la mantilla
un letrero que dice:

Si mis manos pudieran deshojar
Yo pronuncio tu nombre
En las noches oscuras
Cuando vienen los astros
A beber en la luna

Son de negros en cuba
Cuando llegue la luna llena
iré a Santiago de Cuba,
iré a Santiago,
en un coche de agua negra.

Soneto de la dulce queja
rico Garcia Lorca -

Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla

Soneto gongorino en el que...
Este pichón del Turia que te mando,
de dulces ojos y de blanca pluma,
sobre laurel de Grecia vierte y suma
llama lenta de amor do estoy pasando. Su cándida virtud, su cuello blando

Sorpresa
Muerto se quedó en la calle
con un puñal en el pecho.
No lo conocía nadie. ¡Cómo temblaba el farol!
Madre.

Tu infancia en menton
Sí, tu niñez ya fábula de fuentes.
El tren y la mujer que llena el cielo.
Tu soledad esquiva en los hoteles
y tu máscara pura de otro signo.

Vals en las ramas
Cayó una hoja
y dos
y tres.
Por la luna nadaba un pez.

Variacion
El remanso del aire
bajo la rama del eco. El remanso del agua
bajo fronda de luceros. El remanso de tu boca
bajo espesura de b

Zorongo
Las manos de mi cariño
te están bordando una capa
con agremán de alhelíes
y con esclavina de agua.

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