Poemas de Jaime Gil de Biedma


A traves del espejo
Como enanos y monos en la orla
de una tapicería en la que tú campabas
borracho, persiguiendo jovencitas...
O como fieles, asistentes

Albada
Despiértate. La cama está más fría
y las sábanas sucias en el suelo.
Por los montantes de la galería
    llega el amanecer,

Cancion final
Las rosas de papel no son verdad
y queman
lo mismo que una frente pensativa
o el tacto de una lámina de hielo.

Cancion para ese dia
He aquí que viene el tiempo de soltar palomas
en mitad de las plazas con estatua.
Van a dar nuestra hora. De un momento
a otro, sonarán campanas.

Contra jaime gil de biedma
De qué sirve, quisiera saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación –y ya es decir-,
poner visillos blancos

Conversacion
Los muertos pocas veces libertad
alcanzáis a tener, pero la noche
que regresáis es vuestra,
vuestra completamente.

De ahora en adelante
Como después de un sueño,
no acertaría
a decir en qué instante sucedió.
                              Llamaban.

De vita beata
En un viejo país ineficiente,
algo así como España entre dos guerras
civiles, en un pueblo junto al mar,
poseer una casa y poca hacienda

Despues de la muerte de jaime gil de biedma
En el jardín, leyendo,
la sombra de la casa me oscurece las páginas
y el frío repentino de final de agosto
hace que piense en ti.

El miedo sobreviene
El miedo sobreviene en oleada
inmóvil. De repente, aquí,
se insinúa:
las construcciones conocidas, las posibles

Epigrama votivo (antologia palatina, libro vi, y en imitacion de gongora)
Estas con varia suerte ejercitadas
en áspero comercio, en dulce guerra,
                    armas insidiosas
                    -oh reina de la tierra,

Happy ending
Aunque la noche, conmigo,
          no la duermas ya,
sólo el azar nos dirá
          si es definitivo.

Himno a la juventud
A qué vienes ahora,
juventud,
encanto descarado de la vida?
Qué te trae a la playa?

La calle pandrossou
Bienamadas imágenes de Atenas.

En el barrio de Plaka,
junto a Monastiraki,

Lagrima
No veían la lágrima.

Inmóvil
en el centro de la visión, brillando,

Las afueras (i)
La noche se afianza
sin respiro, lo mismo que un esfuerzo.
Más despacio, sin brisa
benévola que en un instante aviva

Las afueras (ii)
Quién? Quién es el dormido?
Si me callo, respira?
Alguien está presente
que duerme en las afueras.

Las afueras (iii)
¡Ciudad
          ya tan lejana!

Lejana junto al mar: tardes de puerto

Las afueras (iv)
Os acordáis. Los años aurorales
como el tiempo tranquilos, pura infancia
vagamente asistida por el mundo.


Las afueras (v)
De noche,
cuando desciendas.

Pero es inútil, nunca

Las afueras (vi)
Como la noche no
quiero que tú desciendas,
no quiero cumplimiento
sino revelación.

Las afueras (vii)
Mirad la noche del adolescente.
Atrás quedaron las solicitudes
del día, su familia de temores,


Loca
La noche, que es siempre ambigua,
    te enfurece-color
de ginebra mala, son
    tus ojos unas bichas.

No volvere a ser joven
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Peeping tom
Ojos de solitario, muchachito atónito
que sorprendí mirándonos
en aquel pinarcillo, junto a la Facultad de Letras,
hace más de once años,

Por lo visto
Por lo visto es posible declararse hombre.
Por lo visto es posible decir no.
De una vez y en la calle, de una vez, por todos
y por todas las veces en que no pudimos.

Resolucion
Resolución de ser feliz
por encima de todo, contra todos
y contra mí, de nuevo
-por encima de todo, ser feliz-

Son platicas de familia
Qué me agradeces, padre, acompañándome
con esta confianza
que entre los dos ha creado tu muerte?


Ultimos meses
                                                  Eti, Etinini




Un cuerpo es el mejor amigo del hombre
Las horas no han pasado, todavía,
y esta mañana lejos igual a un arrecife
que apenas yo distingo.


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