Poemas de JAIME SABINES


¡qué risueño contacto!
p; Jaime Sabines -

¡Qué risueño contacto el de tus ojos,
ligeros como palomas asustadas a la orilla
del agua!

¿qué putas puedo?
me Sabines -

¿Qué putas puedo hacer con mi rodilla,
con mi pierna tan larga y tan flaca,
con mis brazos, con mi lengua,

Adán y eva
e Sabines -

I
Estábamos en el paraíso. En el paraíso no ocurre nunca nada. No nos conocíamos. Eva, levántate.
Tengo amor, sueño, hambre. ¿Amaneció?.

Algo sobre la muerte del mayor sabines
me Sabines -

I

Allí había una niña
me Sabines -

En las hojas del plátano un pequeño
hombrecito dormía un sueño.
En un estanque, luz en agua.

Amor mío, mi amor,amor hallado...
e Sabines -

Amor mío, mi amor, amor hallado
de pronto en la ostra de la muerte.
Quiero comer contigo, estar, amar contigo,

Amor mio, mi amor...
ío, mi amor, amor hallado
de pronto en la ostra de la muerte.
Quiero comer contigo, estar, amar contigo,
quiero tocarte, verte. Me lo digo, lo dicen en mi cuerpo

Boca de llanto
e llanto, me llaman
tus pupilas negras,
me reclaman. Tus labios
sin ti me besan.

Boca de llanto, me llaman...
me Sabines -

Boca de llanto, me llaman
tus pupilas negras,
me reclaman. Tus labios

Casida de la tentadora
me Sabines -

Todos te desean pero ninguno te ama.
Nadie puede quererte, serpiente,
porque no tienes amor,

Codiciada, prohibida...
me Sabines -

Codiciada, prohibida,
cercana estás, a un paso, hechicera.
Te ofreces con los ojos al que pasa,

Cuando estuve en el mar era marino...
me Sabines -


Cuando estuve en el mar era marino
este dolor sin prisas.

Después de todo
me Sabines -

Después de todo -pero después de todo-
sólo se trata de acostarse juntos,
se trata de la carne,

Despues de todo
?s de todo -pero después de todo-
sólo se trata de acostarse juntos,
se trata de la carne,
de los cuerpos desnudos,

Dice ruben
ubén que quiere la eternidad, que pelea por esa memoria de los hombres para un siglo, o dos, o veinte. Y yo pienso que esa eternidad no es más que una prolongación, menguada y pobre, de nuestra existe

Doña luz xvii
ás en el tiempo de lluvia,
harás calor en el verano,
harás frío en el atardecer.
Volverás a morir otras mil veces. Florecerás cuando todo florezca.

El día
me Sabines -

Amanecí sin ella.
Apenas si se mueve.
Recuerda.

El llanto fracasado
e Sabines -

Roto, casi ciego, rabioso, aniquilado,
hueco como un tambor al que golpea la vida,
sin nadie pero solo,

El peaton
e, se rumora, afirman en los salones, en las fiestas, alguien o algunos enterados, que Jaime Sabines es un gran poeta. O cuando menos un buen poeta. O un poeta decente, valioso. O simplemente, pero re

Entonces se enviaban suspiros en las rosas
es se enviaban suspiros en las rosas,
besos-palomas de balcón a balcón.
Pero la sucia noche revolvía alfileres,
sábanas, rezos, cruces, luto de amor. Caras agrias, en sombra, el deseo

Entresuelo
ero, un espejo, una silla,
ninguna estrella, mi cuarto, una ventana,
la noche como siempre, y yo sin hambre,
con un chicle y un sueño, una esperanza.

Es la sombra del agua
sombra del agua
y el eco de un suspiro,
rastro de una mirada,
memoria de una ausencia,

He aquí que tú estás sola y que estoy solo...
me Sabines -

He aquí que tú estás sola  y que estoy solo.
Haces tus cosas diariamente y piensas
y  yo pienso y recuerdo y estoy solo.

He aqui que tu estas sola...
í que tú estás sola y que estoy solo.
Haces tus cosas diariamente y piensas
y yo pienso y recuerdo y estoy solo.
A la misma hora nos recordamos algo

Horal
amargo animal
que soy, que he sido,
amargo desde el nudo de polvo y agua y viento
que en la primera generación del hombre pedía a Dios. Amargo como esos minerales amargos

La cojita esta embarazada
ita está embarazada.
Se mueve trabajosamente,
pero qué dulce mirada
mira de frente. Se le agrandaron los ojos

La luna
a se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia

Los amorosos
me Sabines -

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.

Me doy cuenta de que me faltas
cuenta de que me faltas
y de que te busco entre las gentes, en el ruido,
pero todo es inútil.
Cuando me quedo solo

Me dueles
ente, insoportablemente, me dueles.
Toma mi cabeza. Córtame el cuello.
Nada queda de mí después de este amor. Entre los escombros de mi alma, búscame,
escúchame.

Me encanta dios
anta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un

Me gusto que lloraras
blandos ojos
sobre tu falda! No sé. Pero tenías
de todas partes, largas
mujeres, negras aguas. Quise decirte: hermana.

Me tienes en tus manos...
me Sabines -

Me tienes en tus manos
y me lees lo mismo que un libro.
Sabes lo que yo ignoro

Mi corazon emprende...
azón emprende
de mi cuerpo a tu cuerpo último viaje.
Retoño de la luz,
agua de las edades que en ti, perdida, nace.

Miss x
, sí, la menuda Miss Equis,
llegó, por fin, a mi esperanza:
alrededor de sus ojos,
breve, infinita, sin saber nada.

No es nada de tu cuerpo
nada de tu cuerpo
ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre,
ni ese lugar secreto que los dos conocemos,
fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro.

No es que muera de amor...
que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca

No hay mas, solo mujer
más. Sólo mujer para alegrarnos,
sólo ojos de mujer para reconfortarnos,
sólo cuerpos desnudos,
territorios en que no se cansa el hombre.

Para hacer funcionar a las estrellas
acer funcionar a las estrellas es necesario apretar el botón azul. Las rosas están insoportables en el florero. ¿Por qué me levanto a las tres de la mañana mientras todos duermen? ¿Mi corazón soná

Pequeña del amor
?a del amor, tú no lo sabes,
tú no puedes saberlo todavía,
no me conmueve tu voz
ni el ángel de tu boca fría,

Se ha vuelto llanto este dolor ahora
vuelto llanto este dolor ahora
y es bueno que así sea.
Bailemos, amemos, Melibea. Flor de este viento dulce que me tiene,
rama de mi congoja:

Sitio de amor
de amor, lugar en que he vivido
de lejos, tú, ignorada,
amada que he callado, mirada que no he visto,
mentira que me dije y no he creído:

Solo en sueños
en sueños,
sólo en el otro mundo del sueño te consigo,
a ciertas horas, cuando cierro puertas
detrás de mí.

Soy mi cuerpo
cuerpo. Y mi cuerpo está triste, está cansado. Me dispongo a dormir una semana, un mes; no me hablen. Que cuando abra los ojos hayan crecido los niños y todas las cosas sonrían. Quiero dejar de pi

Te desnudas igual que si estuvieras sola...
me Sabines -

Te desnudas igual que si estuvieras sola
y de pronto descubres que estás conmigo.
¡Cómo te quiero entonces

Te desnudas igual...
nudas igual que si estuvieras sola
y de pronto descubres que estás conmigo.
¡Cómo te quiero entonces
entre las sábanas y el frío! Te pones a flirtearme como a un desconocido

Te quiero a las diez de la mañana
ero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me

Te quiero porque tienes...
e Sabines  -

Te quiero porque tienes
las partes de la mujer en el lugar preciso
y estás completa.

Tia chofi
í triste el día de tu muerte, tía Chofi,
pero esa tarde me fui al cine e hice el amor.
Yo no sabía que a cien leguas de aquí estabas muerta
con tus setenta años de virgen definitiva,

Tu cuerpo esta a mi lado
rpo está a mi lado
fácil, dulce, callado.
Tu cabeza en mi pecho se arrepiente
con los ojos cerrados

Tu nombre
de escribir en la oscuridad tu nombre.
Trato de escribir que te amo.
Trato de decir a oscuras todo esto.
No quiero que nadie se entere,

Tu tienes lo que busco
enes lo que busco, lo que deseo, lo que amo,
tú lo tienes.
El puño de mi corazón está golpeando, llamando.
Te agradezco a los cuentos,

Tú tienes lo que busco, lo que deseo, lo que amo...
e Sabines -

Tú tienes lo que busco, lo que deseo, lo que amo,
tú lo tienes.
El puño de mi corazón está golpeando, llamando.

Vamos a guardar este día...
me Sabines -

Vamos a guardar este día
entre las horas, para siempre,
el cuarto a oscuras,

Yo no lo sé de cierto, pero supongo…
e Sabines -

Yo no lo sé de cierto, pero supongo
que una mujer y un hombre
un día se quieren,

Yo no lo se de cierto...
lo sé de cierto, pero supongo
que una mujer y un hombre
un día se quieren,
se van quedando solos poco a poco,

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