Poemas de Jorge Esquinca


Abril
Mientras nosotros escribimos
la vida pasa fuera con su lámpara

Mientras nosotros amamos

Criaturas para la recien casada (el piano)
Un gran ministro de ébano preside las reuniones en el pequeño
salón de la nostalgia. Un ministro mudo, en exilio. Hace años que
nadie le arranca un gemido, un ademán digno de su alta jer

Criaturas para la recien casada (el piano)
Un gran ministro de ébano preside las reuniones en el pequeño
salón de la nostalgia. Un ministro mudo, en exilio. Hace años que
nadie le arranca un gemido, un ademán digno de su alta jer

Criaturas para la recien casada (la higuera)
Está desde siempre. Antes que la casa fuese siquiera un pensa-
miento. Ha crecido desmadejada y aérea, nutriéndose de linfas sub-
terráneas. Como una madre vegetal, una madre joven, sibi

Criaturas para la recien casada (la higuera)
Está desde siempre. Antes que la casa fuese siquiera un pensa-
miento. Ha crecido desmadejada y aérea, nutriéndose de linfas sub-
terráneas. Como una madre vegetal, una madre joven, sibi

Criaturas para la recien casada (la llave, la promesa)
A Myriam Moscona


También enciendo el pabilo, Contemplo la llama que despierta

Criaturas para la recien casada (la llave, la promesa)
A Myriam Moscona


También enciendo el pabilo, Contemplo la llama que despierta

Criaturas para la recien casada (malagua)
Náufraga flor, exiliada víscera, Malagua a merced del oleaje,
blando cristal que el mar expulsa como a un cáncer. En la espuma
de su sueño revolcada, bajo el ciclo de azoro que los niños

Criaturas para la recien casada (malagua)
Náufraga flor, exiliada víscera, Malagua a merced del oleaje,
blando cristal que el mar expulsa como a un cáncer. En la espuma
de su sueño revolcada, bajo el ciclo de azoro que los niños

Criaturas para la recien casada (via)
Andar al bosque como quien va a ninguna parte. Bajo un cielo
limpio de nubes. El bosque puede estar dentro —o fuera, en la mutable
dinastía del viento— Llegar como quien ya estaba, antes

Criaturas para la recien casada (via)
Andar al bosque como quien va a ninguna parte. Bajo un cielo
limpio de nubes. El bosque puede estar dentro —o fuera, en la mutable
dinastía del viento— Llegar como quien ya estaba, antes

Instrucciones para dibujar un angel
A Roberto Márquez

No debes hablar con los hombres, sino con los ángeles


Intaglio
Oscurece,
la ciudad se hace profunda:
pozo, vientre.
Luego llega la lluvia

Muchacha en la playa junto a una palmera
A mi madre




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