Poemas de José Acosta


A mi madre
(In memoriam)


Aquí hubo una mujer, lo huelo, lo adivino

Antes de la luz
Me atormenta sobremanera esta casa tan oscura
y más, el que no esté en mi destino encenderle
una lámpara.
He intentado arrojarle luciérnagas a sus espejos,

El relampago
El relámpago nace y no tiene tiempo
de recordarse a sí mismo.
Rasga el rostro del cielo, y no llega a comprender
que es la única herida de la nada.

El universo resuena como llovizna...
El universo resuena como llovizna
sobre el agua,
imperceptible como el susurro de un árbol al crecer.
Estamos encerrados en una dimensión oscura;

Enciendo un fosforo
Enciendo un fósforo y nace mi mano.
Sobre el fondo una moneda flota o quizá
la redondez luminosa del ojo de un gato.
Hago ascender mi mirada arañando las tinieblas

Hay tanta paz en regresar de la cocina...
Hay tanta paz en regresar de la cocina,
volver a la cama donde la carne se pudre
para llenarla con nuestro misterio.
Atravesar el pasillo como si fuera la vida,

Madre, si te dijera que estoy cansado...
1.4 Madre, si te dijera que estoy cansado de vivir no me lo creerías. Yo no sé cómo te está yendo allá, adonde te fuiste aquel día, dejándonos a todos llorando. Aquí, lo mismo, y eso es lo tr

Mi abuelo murio cuando yo naci
Mi abuelo murió cuando yo nací, alguna pared
divide su tiempo del mío. Cuando cerró los ojos
yo los abría al mundo. Mientras él se marchaba
mirando atrás las huellas de su vida, y

Vivimos como un consuelo...
Vivimos como un consuelo,
como si nos estuvieran pagando algún mal.
No sabemos qué daño nos hicieron
allá en el Paraíso, pero la luz nos dice

Y de repente
(Aún hay un árbol en mi niñez
que siempre quise trepar)



Yo soy el testigo de este espacio...
1

Yo soy el testigo de este espacio que Dios aún no ha invadido. De esta tierra hecha de la sombra del aire, donde vienen perdidas mariposas arrastrando burbujas de tiempo he



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