Poemas de JOSE MARTI


¡dolor! ¡dolor! eterna vida mia
r! ¡Dolor! eterna vida mía,
Ser de mi ser, sin cuyo aliento muero! * * * Goce en buen hora espíritu mezquino
Al son del baile animador, y prenda
Su alma en las flores que el flot

A emma
ntas que te falte
el don de hablar que te arrebata el cielo,
no necesita tu belleza esmalte
ni tu alma pura más extenso vuelo. No mires, niña mía,

A los espacios
espacios entregarme quiero
Donde se vive en paz, y con un manto
De luz, en gozo embriagador henchido,
Sobre las nubes blancas se pasea, ?

ãrbol de mi alma
n ave que cruza el aire claro
Siento hacia mí venir tu pensamiento
Y acá en mi corazón hacer su nido.
Ábrese el alma en flor: tiemblan sus ramas

Cese, señora, el duelo...
señora, el duelo en vuestro canto,
¿Qué fuera nuestra vida sin enojos?
¡Vivir es padecer! ¡sufrir es santo!
¿Cómo fueran tan bellos vuestros ojos

Con la primavera
Marti -

Con la primavera
Viene la canción,
La tristeza dulce

Copa con alas
pa con alas: quién la ha visto
antes que yo? Yo ayer la vi. Subía
con lenta majestad, como quien vierte
óleo sagrado: y a sus bordes dulces

Crin hirsuta
como crin hirsuta de espantado
Caballo que en los troncos secos mira
Garras y dientes de tremendo lobo,
Mi destrozado verso se levanta...?

Cuando me puse a pensar
Marti -
 
Cuando me puse a pensar
La razón me dio a elegir
Entre ser quien soy, o ir

Cuba nos une...
os une en extranjero suelo,
Auras de Cuba nuestro amor desea:
Cuba es tu corazón, Cuba es mi cielo,
Cuba en tu libro mi palabra

Cultivo una rosa blanca
Marti -
 
Cultivo una rosa blanca
En Junio como en Enero,
Para el amigo sincero,

Dentro de mi...
de mí hay un león enfrenado:
De mi corazón he labrado sus riendas:
Tú me lo rompiste: cuando lo vi roto
Me pareció bien enfrenar a la fiera. Antes, cual la llama que en la estera p

Domingo triste
mpanas, el sol, el cielo claro
me llenan de tristeza, y en los ojos
llevo un dolor que el verso compasivo mira,
un rebelde dolor que el verso rompe

Dos patrias
trias tengo yo: Cuba y la noche.
¿O son una las dos? No bien retira
su majestad el sol, con largos velos
y un clavel en la mano, silenciosa

El alma tremula y sola
a trémula y sola
Padece al anochecer:
Hay baile; vamos a ver
La bailarina española. Han hecho bien en quitar

El rayo surca, sangriento
o surca, sangriento,
El lóbrego nubarrón:
Echa el barco, ciento a ciento,
Los negros por el portón. El viento, fiero, quebraba

Estrofa nueva
, oh Poesía,
¡Cuando en tu seno reposar me es dado!?
Ancha es y hermosa y fúlgida la vida:
¡Que éste o aquél o yo vivamos tristes,

Fuera del mundo...
del mundo que batalla y luce
Sin recordar a su infeliz cautivo,
A un trabajo servil sujeto vivo
Que a la muerte temprano me conduce. Mas hay junto a mi mesa una ventana

Hierro
tengo el pan: hágase el verso,?
Y en su comercio dulce se ejercite
La mano, que cual prófugo perdido
Entre oscuras malezas, o quien lleva

Hijo del alma
otas sobre todo,
Hijo del alma!
De la revuelta noche
Las oleadas,

Isla famosa
estoy, solo estoy, despedazado.
Ruge el cielo: las nubes se aglomeran,
Y aprietan, y ennegrecen, y desgajan:
Los vapores del mar la roca ciñen:

La niña de guatemala
- Jose Marti -

Quiero, a la sombra de un ala,
Contar este cuento en flor:
La niña de Guatemala,

La perla de la mora
ra de Trípoli tenía
Una perla rosada, una gran perla:
Y la echó con desdén al mar un día:
?«¡Siempre la misma! ¡ya me cansa verla!» Pocos años después, junto a la roca

Los zapaticos de rosa
Marti -
 
Hay sol bueno y mar de espumas,
Y arena fina, y Pilar
Quiere salir a estrenar

Mi caballero
s mañanas
Mi pequeñuelo
Me despertaba
Con un gran beso.

Mi despensero
lo quiero:
Ni rey de bolsa
Ni posaderos
Tienen del vino

No me quites las canas
quites las canas
Que son mi nobleza:
Cada cana es la huella de un rayo
Que pasó, sin doblar mi cabeza. Dame un beso en las canas, mi niña:

Odio el mar
l mar, sólo hermoso cuando gime
Del barco domador bajo la hendente
Quilla, y como fantástico demonio,
De un manto negro colosal tapado,

Para cecilia gutierrez najera y maillefert
cuna sin par nació la airosa
Niña de honda mirada y paso leve,
Que el padre le tejió de milagrosa
Música azul y clavellín de nieve. Del sol voraz y de la cumbre andina,

Poetica
dad quiere cetro. El verso mío
Puede, cual paje amable, ir por lujosas
Salas, de aroma vario y luces ricas,
Temblando enamorado en el cortejo

Rosario
o,
En ti pensaba, en tus cabellos
Que el mundo de la sombra envidiaría,
Y puse un punto de mi vida en ellos

Sobre mi hombro
entado lo llevo
Sobre mi hombro:
Oculto va, y visible
Para mí solo!

Sueño despierto
ño con los ojos
Abiertos, y de día
Y noche siempre sueño.
Y sobre las espumas

Tengo un huesped...
un huésped muy inquieto
Del lado del corazón.?
¡Muy celoso, muy celoso!?
Dormir no sabe mi huésped: no.? Como una sierpe se enrosca

Tiene el alma del poeta
el alma del poeta
Extrañeza singular:
Si en su paso encuentra al hombre
El poeta da en llorar.

Tiene el leopardo
Marti -
 
Tiene el leopardo un abrigo
En su monte seco y pardo:
Yo tengo más que el leopardo,

Versos sencillos # 1
Marti -

Yo soy un hombre sincero
De donde crece la palma.
Y antes de morirme quiero

Versos sencillos # 2
Marti -
 
Si ves un monte de espumas,
Es mi verso lo que ves:
Mi verso es un monte, y es

Versos sencillos # 3
Marti -
 
Para Aragón, en España,
Tengo yo en mi corazón
Un lugar todo Aragón,

Versos sencillos # 4
Marti -
 
Yo quiero salir del mundo
Por la puerta natural:
En un carro de hojas verdes

Y te busque por pueblos
usqué por pueblos,
Y te busqué en las nubes,
Y para hallar tu alma
Muchos lirios abrí, lirios azules. Y los tristes llorando me dijeron:

Yugo y estrella
nací, sin sol, mi madre dijo:
?Flor de mi seno, Homagno generoso
De mí y del mundo copia suma,
Pez que en ave y corcel y hombre se torna,

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