Poemas de Juan Carlos Suñén


Esta sin arrogancia
Esta sin arrogancia
no ha reclamado nunca mi soledad vencida.
Ni esa que extraviada en los jardines puede olvidar el
          sitio de cada mano,

Fuera de ti
Fuera de ti la tierra no es distinta,
ni es distinta la copa,
pero bajo esta carpa nadie contrata al huésped, y ningún
hombre llega hasta su muerto

Hasta el solido banco...
Hasta el sólido banco de la paciencia los días
pasarán sus arrojos, y sus acatos las noches.
Sobre el último ay caerá el escombro del tiempo
y aún bailarás descalza entre mis h

La que cuenta mi dote...
La que cuenta mi dote no me anda buscando, pero
          junta las cáscaras de mi alma; y ello a pesar de muertos
           de fortuna, de mujeres de celda.
Cuando junte

Le pido al angel ...
Le pido al ángel que te traiga aquí a rastras.
Quemo esa vela virgen.

La noche flota fuera

Mama persigue...
Mamá persigue, es el juego.
Al final del corredor la pared nos detiene.
Se adelanta el instante desde lo asegurado:
llega el abrazo, mimoso.

Paso junto a la piedra...
A veces pienso que podría arrancarme
esa marca de cuajo, echar la hueca
palabra al ascua de otra rancia escritura:


Uno se queda solo...
Uno se queda solo
sin entrar en detalles.

Uno se queda a medias en su vaso de vino,

Y ahora me preguntas...
¿Y ahora me preguntas si he hecho cosa alguna del tamaño
           de la felicidad o del tamaño de la tristeza?
¿Ahora vuelves hermosa y saludable, decidida a la barra de
 

Y quien se rinde al sueño
Y quien se rinde al sueño
de luchar contra un ángel
¿cómo verá a los otros?,
¿con qué desenvoltura irá pagado


Tambien puede leer..

EL CRISTO DE TEMACA (I) - Alfredo Placencia
EL NIÑO QUE ENLOQUECIO DE AMOR - Eduardo Barrios
BARAJANDO RECUERDOS - Claribel Alegría
EL CEREBRO LECTOR - Stanislas Dehaene
DONDE SE CUENTA HASTA QUE APARECISTE - Marilyn Bobes
ESTE SITIO DE ANGUSTIA - Jorge Debravo
INTERIORES (I) - Jaime Siles
LA PASION - Cristina Peri Rossi