Poemas de Juan Ramón Mansilla


Adicto
Cada día se abre de par en par
igual que una puerta.
Aquel que ya la ha cruzado
clava sus ojos en otros y vuelve

Algo
Algo de ti, aun cambiado, queda conmigo.
Viene con el mar, en el idioma extraño
de personas que desconozco
y sin embargo cada día me rodean,

Almendras amargas
Viento, viento de nuevo en la tarde de octubre.

Mirando la calle pensaba en la muerte.
La muerte y él. Dos trazos paralelos

Amanecer
Levantarse y oír
correr el agua en la ducha,
el hervor del café.
Subir la persiana

Analogias
Escribo este poema un domingo de abril.
La tarde nublada, voces
de niños en la calle, al otro lado de la verja.
Un árbol se agita con el viento.

Atardecer
Atardece de nuevo y un día más ciudades diferentes
nos enseñan sucesivos ocasos. Mañana
volveremos a encontrarnos, pero hoy, ¿cómo hablarte
de las horas que vendrán y otra vez no

Cancion de año nuevo
Puedes entrar. He dejado la puerta
abierta, la luz, la calefacción
encendidas. Hay un poco de vino
en la alacena, el café está reciente

Carpe noctem
Deja en paz el día, no, no lo cojas.
Reniega de la luz que nos falsea,
del tiempo que se desprende la piel
reptando como sierpe contra el tiempo.

Cirugia
Recuerdos: la mano que rasuraba su vientre,
la que oponía el éter a su boca,
un rápido sopor, las voces,
los contornos borrándose

Conjuro
Que este poema te proteja de la soledad
y te sirva de refugio, incluso contra mí mismo.
Es mi conjuro, aunque la poesía no valga
para alterar las leyes del sentimiento o la materi

Despues
Será un día cualquiera, vacío
como la habitación que amanece
vacía, y las cortinas velarán el cielo
limpio del alba.

Diciembre
Este poema es la trágica historia del olvido de un poema.
Brotaron sus palabras como voz que brotaba del sueño.
Bellas estrofas perdidas, inquietantes imágenes
rezumando silencio,

Escuchando la noche transfigurada de schoenberg
Escasas fueron las noches que me gustaron.
Cada mañana el humo del café caliente
evocaba la bruma de la noche anterior,
restos de demasiadas imágenes,

Estornudos
Salir al sol, estornudar tres veces.
Que este acto sencillo, tan común,
tan nuestro, repita su mecánica
cada mediodía, casi a las tres,

Fugaz
Y no tendrá dominio la muerte
Dylan Thomas

No sé si este poema es el que tú necesitas,

Invocacion
Queden estas palabras que no sé
si resistirán íntegras al tiempo.
Y con ellas, una visión del mundo
donde el recuerdo, si quiere, descifre

Mañana
Mañana. Dormir. Despertar.
La calle, las puertas. Unos peldaños.
Otra puerta más. Y tú.
A contraluz. Ma

Nevada
Nieve. Toda la tarde ha nevado.

Empezó primero por manchar la verja,
la acera, las ventanas.

No es lo mismo
Un sueño: cargas cajas en un coche.
Otro más: peldaños que nos alejan y aproximan.
Un tercero: en algún lugar me abrazas
mientras dices “tranquilo, tranquilo”.

Pequeños crimenes
Dos arañas en el lavabo:
Dudar un momento.
¿Salvarlas, llevarlas afuera?
El viento, la lluvia, la escarcha.

Preguntas
Me pregunto cómo será mi vida junto a ti.
Cómo serán tus zapatillas
de noche o tu pijama,
cómo colocarás la ropa en el armario

Propositos
Telefonear. Quería telefonear,
escuchar al otro lado su voz

quedamente desgranar las palabras,

Regalo
Un día para extirpar del almanaque. Uno de esos
en que ya levantarse se convierte en una carga
y después todo transcurre como un cólico.
Algo a tachar de la agenda, una cita inopo

Retrato de gustav mahler
(en su último retorno a Europa, 1911)

Todo está en el mismo sitio,
similar, nuevo, atrapado

Sabores
Un helado en el banco de un parque,
un café cada recreo,
un cigarro a todas horas,
la sopa, el filete, la ensalada,

Stardust
In sé crede e nel vero chi dispera?
Giuseppe Ungaretti

Esta es la hora más difícil. La hora en que el celaje

Un tren en la noche
Hoy viaja mi pensamiento hacia ti
como un tren en la noche.
No dormía, se pasaba las horas
escuchando, disperso como brasa

Ventana
Ha sido hermoso verte en la ventana,
pegada al cristal como quien contempla
un amanecer y recibe el sol
clemente del invierno.

Ventanas
Carnales tras las últimas casas, ebrias
a las tres en un bar, errantes
en la marcha de un tren.
Quizá alguien busque un petirrojo

Vertigo
Él dijo: sé práctica, nivela la euforia
y la flaqueza, mesura el vértigo
de las cumbres y las simas.
Él, que nunca entendió por qué Sísifo



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