Poemas para dedicar a una linda chica, amiga, novia, enamorada, señorita.

LA LOBA - Gonzalo Rojas
hacha, con tu pelo
torrencial, y el sonido
de tu risa unos meses me hizo llorar las ásperas espinas


RIMA XXXVII - Gustavo Adolfo Bécquer
ue abrió tu mano
la ancha herida mortal. Antes que tú me moriré; y mi espíritu,
en su empeño tenaz,


LAS CAUSAS DE LA RUINA DEL IMPERIO ROMANO - Francisco de Quevedo
ano;
con togas, la codicia y la locura; en delitos, patíbulo la altura;
más suficiente el más soberbio y v

MAGIA NEGRA - Arturo Capdevila
opia cabellera!
¡Sujetadle los puños por la espalda!
¡Cerradle el nudo con sus mismas trenzas!


SERENA VOZ IMPERFECTA - Fernando Pessoa
a ventana que falta a tu palacio da
para el Puerto todos los puertos.

Chispa de la idea de una vo

LO NUEVA QUE TE VES SIN MI - Marlon Meza Teni
tener compañía

yo le aconsejo echarse un trago e ir por ahí,
dejarme en paz, pero ¿sabes qué conte

QUE GUAYASAMIN - Jose Maria Arguedas
/>sangre que grita.

¿Desde qué tiempos se hicieron tus ojos que descubren
los mundos que no se ven,

DEJAME SUELTAS LAS MANOS... - Pablo Neruda
corran
por los caminos de tu cuerpo.
La pasión —sangre, fuego, besos—
me incendia a llamaradas tré

ODA VII - PROFECIA DEL TAJO - Fray Luis de León
testigo;
el río sacó fuera
el pecho, y le habló desta manera:

«En mal punto te goces,

LA RULA - Luciano Castañón
o verde
o amarillo. ¿En qué tono inaprensible
y vuestro mi pupila ahora se pierde?

Color d

ES LA SOMBRA DEL AGUA - Jaime Sabines
oria de una ausencia,
desnudo de mujer detrás de un vidrio. Está encerrada, muerta -dedo
del corazón, ella es

VENTANA - Juan Ramón Mansilla
contempla
un amanecer y recibe el sol
clemente del invierno.

He movido los ojos hacia ti
LA CITA - Adelardo López de Ayala
de su vestido...
Cual cielo por el rayo dividido,
mi espíritu de pronto se ilumina.
Mil ansias, con

MÚSICO LLANTO EN LÁGRIMAS SONORAS - Francisco de Quevedo
armonía,
hace las peñas cítaras canoras.

Ameno y escondido a todas horas,
en mucha sombra alber

BALADA DEL GUARDABOSQUES Y LA CONDESA - Bertolt Brecht
da, señor guarda, mi liga se soltó,
se soltó, se soltó!
¡Guarda, arrodíllate, pronto, y átamela!»
<

CUADERNO DE BITACORA - Juan Domingo Argüelles
/>                                                   un destino entre los hombres.
                             

NO TE AMO, AMO LOS CELOS QUE TE TENGO... - Armando Uribe Arce
la rabia que te tengo,
hidrófobo de ti me ahogo en vino.

No te amo, amo mis celos, esos celos

PERO TU NO TE RECONOCES COMO MIA... - Homero Aridjis
mpre igual en todas partes
siempre primero a ti mujeres apagadas

A pesar de ciudades y ciudades

CUANDO RETORNAS - Manuel Parra Pozuelo
en la tristeza que, de pronto, nace,
en tanto amor p

LA ISLA DE LA CINTURA - Pedro Enríquez
o de un espacio donde los labios
                    siempre inventan amapolas

Avanzas y es el mun