Me hablas desde el pasado extinguido y te escucho,
y al escucharte soy joven, benévola, incipiente.
Me hablas y en cada frase reconozco
mi locura de ayer, fuerte y desmesurada
como el azar y la suerte.
Escribir es volver sin volver,
indagar el desperfecto del espejo
Me hablas y hay otros hombres.
De murallas de piel de horizontes precisos.
Otros niños, crecen, nacen, ríen,
pero mi vientre ya no partirá otra luz
pidiéndome un nombre para cifrar un acto.
Solo hombre. Historias transmigrantes.
Hoy has hablado. Eras tú, el loco,
y a pesar del sensato y terráqueo curdo de las cosas,
una vez más, te he escuchado.