Tengo dos meses de poemas
esperándote en la mesa,
un chorro de sueños pendientes en mi almohada
la soledad más grande
que pudo sentir la casa sin vos.

Tengo también
las últimas noticias,
el reloj con la hora afilada,
la cama que se encorva
para evocarme tu silueta,
la geografía de mi cuerpo,
tu muelle favorito
para encallar tu barco.