Lo verdadero ocurre en aguas profundas
y las palabras poco pueden con eso
Los pescadores han traído un lobo de mar
que por error o azar cayó en la red de congrios y jureles

Su cabeza ladeada hacia el este cuelga de un escalón del muelle
No respira

Tiene un fulgor lechoso en la mirada
y en un breve intervalo pasó de ser protagonista
a convertirse en obstáculo

Es un hecho fortuito
un punto irrelevante en la mañana
este lobo muerto por error o azar

Me recuerda a mi padre
el último día que lo vi.